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Implantes

Los implantes son unas fijaciones de Titanio que se colocan en el hueso maxilar y la mandíbula con el fin de sustituir a las raíces de las piezas dentales perdidas, lo cual nos permite reemplazar la pieza natural perdida por una pieza artificial de gran funcionalidad y estética.

Al igual que un diente natural se compone de 2 partes, la raíz y la corona, las restauraciones sobre implantes dentales se componen de una raíz, el implante de Titanio, y una corona de porcelana.

El Titanio es un material capaz de formar una unión sólida con el hueso por medio de un proceso denominado osteointegración.

Hoy en día es un procedimiento clínico que forma parte de la práctica diaria habitual, con una tasa de éxito superior al 95% y con estudios clínicos publicados desde los años 70.

Se colocan con anestesia local (la misma que se utiliza para empastes), con un postoperatorio excelente.

En otras especialidades de la Medicina como la Traumatología se llevan utilizando tornillos, prótesis y placas de Titanio desde hace décadas para el caso de fracturas ya que se sabe que este metal es biocompatible con las estructuras del hueso. Estas técnicas están muy probadas y son predecibles a largo plazo, al igual que los implantes dentales.

Los implantes se usan para sustituir un solo diente, varios o todos los dientes de la arcada dental.

Actualmente y en las ocasiones que lo permiten, se puede colocar el implante y el diente en el mismo día de la cirugía. Esto es lo que llamamos la técnica de “dientes en un solo día o implante inmediato”. Ésta ha sido una gran aportación que ha dado comodidad a los pacientes. Podremos realizar esta técnica dependiendo de la cantidad y calidad del hueso del paciente en la zona a restaurar.

Hoy en día el paciente debe saber que con las técnicas de regeneración ósea existentes (elevación del seno maxilar, aumento del reborde alveolar mediante injertos, preservación del alveolo…) podemos colocar implantes dentales con un porcentaje de éxito muy elevado en prácticamente todos los casos.

Ventajas de los implantes en comparación con las soluciones tradicionales de coronas, puentes y prótesis removibles

El funcionamiento normal de los dientes estimula el hueso de su alrededor y este tiende a mantenerse. Sin embargo, al perder cualquier pieza dental el hueso empieza a atrofiarse y va desapareciendo poco a poco. El implante actuando como raíz dentro del hueso evita esta atrofia ósea.

  • Los implantes dentales se asemejan en función y estética a los dientes naturales.

     

  • Los dientes contiguos no son tocados para servir de apoyo a la nueva prótesis, ni sufrirán sobrecargas, como tendrían con un aparato removible o un puente de coronas de porcelana tradicional.

     

  • La colocación de implantes en el hueso evita la reducción ósea que se produce tras la pérdida de los dientes.

Requerimientos para realizar un tratamiento con implantes

Existen ciertos requerimientos médicos que hay que valorar antes de indicar un tratamiento con implantes: enfermedades cardiacas, alteraciones de la coagulación, tratamiento previo de radioterapia, tabaquismo, diabetes mal controlada, determinadas medicaciones que interfieren en el metabolismo del hueso etc.

Es imprescindible que el crecimiento óseo haya concluido, es decir, a partir de los 18 o 20 años colocándose de forma rutinaria hasta pacientes de edad muy avanzada.

El estado de salud del resto de los dientes ha de ser óptimo, es decir, libre de infecciones como caries o problemas de encías. Por eso, antes de iniciar un tratamiento de implantes es conveniente sanear toda la boca: limpieza bucal, empastes necesarios, etc.

¿Cómo llevamos a cabo un tratamiento con implantes?

Fase diagnóstica

Se realiza una adecuada exploración buco dental y radiológica. Hay que valorar altura y anchura del hueso, y la calidad del mismo. Pueden ser necesarias pruebas diagnósticas complementarias. Se informa al paciente de las distintas posibilidades y se consensua con el mismo el plan de tratamiento a seguir.

Fase quirúrgica

Consiste en la colocación del implante en el hueso. El procedimiento quirúrgico es sencillo. Se realiza una leve incisión en la encía para acceder al hueso, en el cual se labra un nuevo lecho o alvéolo donde se introduce el implante. Finalmente se sutura de nuevo la encía y a los 7-10 días se retiran los puntos.

En determinados casos podremos tomar la impresión en mismo día de la cirugía y colocar al paciente una prótesis provisional atornillada al implante o implantes, en 24-48 horas, proporcionando una estética y una comodidad realmente excelente.

En otros casos se encargan prótesis provisionales removibles (de quita y pon) cuando no es conveniente cargar los implantes recién colocados y la estética es importante. Si la zona no es estética se puede omitir el provisional.

Esperamos el tiempo necesario para que se produzca la integración ósea del implante, de 2 a 3 meses habitualmente, según la calidad del hueso, para realizar la prótesis definitiva.

Contrariamente a lo que pueda parecer, en la mayoría de los casos el post-operatorio supone menos molestias e incomodidades que las extracciones dentales. En los casos de grandes intervenciones, con regeneraciones óseas e injertos, aparece frecuentemente inflamación y hematoma durante los primeros días, si bien no resulta habitualmente dolorosa.

Fase protética

Tras la colocación del implante, éste requiere como decíamos un período de cicatrización, tiempo tras el cual damos comienzo a la fase protética o elaboración de la prótesis.

Una vez que se han integrado los implantes al hueso se conectará un pilar de cicatrización para cada implante. El objetivo del pilar es guiar la cicatrización del tejido blando a su alrededor, lo que suele tardar unas 3 semanas.

En determinadas ocasiones se habrá optado por colocar el pilar en la primera cirugía .De ser así en esta fase solo comprobaremos que el implante está bien integrado al hueso, sin movilidad ni molestias y se podrá proceder directamente a la toma de impresiones.

Primeramente se toma una medida de la boca del paciente para confeccionar un modelo de trabajo que se enviará al laboratorio. El modelo reproduce fielmente la posición de los dientes y de los implantes. El laboratorio confecciona la prótesis sobre el modelo y el dentista la probará en clínica varias veces antes de su colocación definitiva, para asegurar un perfecto ajuste y adaptación a la forma, tamaño y color del resto de los dientes.

Fase de mantenimiento

Al igual que los dientes, los implantes exigen un cuidado minucioso diario. Este cuidado será imprescindible para asegurar un buen comportamiento de la prótesis a largo plazo.

Cada opción tiene sus propias ventajas y desventajas. La siguiente información está destinada a informarle acerca de cada método, para que pueda hacer una elección del tratamiento que pueda funcionar mejor para usted.

 

Pérdida de un solo diente: Corona de porcelana sostenida por el implante

Sustituimos el diente perdido mediante una corona colocada sobre un único implante, que se comporta como una raíz artificial.

Pérdida de VARIOS dientes. Prótesis parcial fija con coronas de porcelana soportada por implantes.

En esta opción de tratamiento, se fabrica una prótesis parcial de porcelana que sustituye a los dientes perdidos y se mantiene en su sitio anclada a unos implantes que son colocados en el hueso del paciente. Las coronas de porcelana se cementan o atornillan a los implantes por medio de unos aditamentos intermedios llamados pilares. Es igual al caso de la pérdida de un solo diente.

 

Pérdida de TODOS los dientes. Alternativas de tratamiento.

Opción 1: Prótesis completa fija con coronas de porcelana ancladas sobre implantes

Es una excelente opción de tratamiento para el paciente con ausencia completa de dientes, y sin una atrofia importante de hueso. Se construye una prótesis exclusivamente con coronas de porcelana. Esta prótesis es fija (no removible) y está soportada habitualmente por 8-10 implantes en el caso del maxilar superior y de 6 a 8 en el inferior (dependiendo de la longitud de la prótesis y el hueso disponible).

Este tipo de prótesis ofrece una gran comodidad, estabilidad y estética. No hay paladar artificial, que puede resultar molesto e interferir con el gusto de los alimentos.

Se ha demostrado que esta restauración estabiliza la altura ósea a lo largo del tiempo, deteniendo el proceso de atrofia ósea y los efectos estéticos de envejecimiento de la cara asociados a esta.

El coste de este tratamiento es más elevado que con las otras técnicas de rehabilitación, ya que requiere mayor número de implantes y los materiales de la prótesis son más costosos que con otras opciones.

Opción 2: Prótesis completa fija con dientes y encía artificial, soportada con implantes

Es una opción de tratamiento para el paciente con ausencia completa de dientes y con una atrofia importante de hueso en altura, que condicionaría unos dientes excesivamente largos, si no se remplazase con la prótesis también la encía y el hueso perdido (prótesis no solo dentaria, sino con dientes y encía rosa).

La prótesis está fabricada en metal y acrílico o en metal y porcelana. Esta prótesis es fija (no removible) y está soportada por 5-10 implantes colocados en el maxilar (dependiendo de la longitud de la prótesis y el hueso disponible).

Este tipo de prótesis ofrece una gran comodidad, estabilidad y estética. No hay paladar artificial, que puede resultar molesto e interferir con el gusto de los alimentos.

El empleo de encía artificial en los casos en los que se ha perdido mucho hueso permite que los dientes de la prótesis no sean excesivamente largos.

Se ha demostrado que esta restauración estabiliza la altura ósea a lo largo del tiempo, deteniendo el proceso de atrofia ósea y los efectos estéticos de envejecimiento de la cara asociados a esta.

Su coste es similar al de la opción uno.

Opción 3: Prótesis completa fija/removible con dientes y encía artificial soportada únicamente por implantes (barras microfresadas)

Esta prótesis tiene dos componentes: una barra de metal, que va atornillada a los implantes, y una prótesis de resina que sustituye a los dientes y la encía perdida, y que tiene en su interior un mecanismo retentivo metálico de precisión, que encaja sobre la barra micro fresada, atornillada a los implantes.

Esta dentadura puede ser extraída y reinsertada por el paciente, aunque esto puede resultar difícil por su elevada retención. Al quitar la prótesis, se facilita la higiene de la barra metálica.

Se necesitan en torno a 6 implantes.

Al igual que en las opciones 1 y 2 hay ausencia de movilidad de la prótesis.

El paciente en esta modalidad de prótesis puede quitársela para limpiarla más fácilmente.

No hay paladar artificial, que en ocasiones resulta molesto para el paciente e interfiere con el gusto de los alimentos

La encía artificial puede dar soporte al labio en los casos en los que el maxilar esté retrasado respecto a la mandíbula.

 

Opción 4: Prótesis completa removible soportada sobre implantes (sobredentadura)

Esta es una dentadura muy similar a una dentadura completa convencional, excepto que es sostenida por cuatro a seis implantes en la arcada superior y de dos a cuatro en la inferior.

Los implantes están conectados por una barra de metal colado que ayuda a estabilizar los implantes y provee un mecanismo retentivo o clip para mantener la dentadura en su sitio.

La dentadura es removible y la barra y la dentadura son accesibles a la higiene diaria. Los implantes dan a la dentadura una mayor estabilidad y retención, e incrementan la fuerza de masticación.

El coste de este tipo de prótesis es más económico que en los tratamientos anteriores. Este tipo de tratamiento permite cambiar el soporte del labio superior y el perfil facial habitualmente hundidos, para satisfacer las necesidades estéticas del paciente que tenga una atrofia severa del hueso maxilar.

En el caso de las sobredentaduras en el maxilar inferior los implantes son colocados en la parte anterior de la mandíbula, donde el suele haber buena cantidad y calidad de hueso para alojar los implantes.

Como desventajas se puede citar que no es una prótesis fija, y tiene una cierta “holgura” al masticar, puede bascular algo sin soltarse, sobre todo en los casos en que se colocan menos implantes.

 

  • Procure no fumar el máximo tiempo posible, recuerde que fumar es nocivo para su implante.
  • No beba nada caliente, el calor puede disolver el coágulo y comenzar a sangrar. Es importante tomar líquidos. No los tome con paja porque ello podría desencadenar sangrado. Las comidas frías y blandas como helado, batidos, zumos, flan o yogurt son las más cómodas durante el primer día.
  • Evite el permanecer tumbado. Siéntese en un sillón o coloque varias almohadas que eleven su cabeza en la cama.
  • La inflamación es un proceso normal después de toda cirugía. Alcanza su máxima intensidad 48 horas después de la operación y suele durar de 4 a 6 días. Puede colocarse compresas frías en la zona de la cirugía, por ejemplo hielo envuelto en un paño durante 10-15minutos, descanse otros 10-15 minutos y vuelva a colocarlo. El realizar esto durante las primeras doce horas disminuye la intensidad de la inflamación y alivia las molestias.
  • Recuerde que sangrado no equivale a hemorragia. Es normal que después de una cirugía o una extracción escupa sangre o vea la saliva roja, o incluso manche la almohada. Pero si la boca se le llena rápidamente de sangre debe consultar lo más urgentemente posible.
  • No se enjuague la boca ni cepille sus dientes las primeras 24 horas después de la cirugía. Después la higiene de la boca debe ser normal, no deje de hacerlo. Evite los enjuagues enérgicos inmediatamente después de la cirugía ya que esto puede hacer desprender el coágulo.
  • Tenga cuidado con la zona anestesiada. Es preferible no comer mientras tenga anestesia ya que puede morderse con facilidad la zona anestesiada sin darse cuenta y luego aparecer úlceras o aftas.
  • Siga la medicación que se le ha recomendado, no tome medicamentos por su cuenta.
  • Llame a la consulta si:

– Tiene unas molestias excesivas que no puede controlar con la medicación recetada.
– Tiene un sangrado que no puede controlar mordiendo una gasa durante media hora.
– Tiene una inflamación que va en aumento después del tercer día de la operación.
– Aparece fiebre superior a 38ºC.

En determinadas ocasiones nos encontramos que no existe la altura y/o anchura necesaria de hueso para poder colocar un implante siendo preciso emplear técnicas regenerativas u otras técnicas quirúrgicas para reponer la masa ósea perdida, y obtener un resultado estético y funcional óptimo. Existen técnicas que permiten solucionar este problema: injertos óseos y regeneración ósea guiada con membranas.

Los injertos óseos obtenidos del paciente son con frecuencia el material de elección para la reconstrucción del hueso perdido. La mayor parte de las veces, se puede realizar la reconstrucción tomando, con anestesia local, una pequeña cantidad de hueso de otra parte de la boca, y colocándola después en la zona donde se necesita para el implante.

Los injertos corticales suelen obtenerse de la región del mentón o de la zona posterior de la mandíbula, de la región del cordal (“muela del juicio”).

Los injertos corticales se suelen utilizar para aumentar la anchura del hueso y se inmovilizan utilizando unos tornillos de Titanio que se retiran pasados 4-6 meses después, cuando se colocan los implantes.

En muchas ocasiones, la pérdida de hueso a nivel posterior del maxilar superior es tan acusada que no se dispone de suficiente hueso para anclar los implantes. Encima del reborde óseo posterior se encuentra una cavidad llena de aire denominada seno maxilar, que se comunica directamente con las fosas nasales. Si se colocaran implantes en esta zona cuando se dispone de poco hueso, éstos invadirían el seno, provocando lesiones crónicas. Para evitar esta complicación, se aplica una técnica, la elevación del suelo del seno, se coloca hueso debajo de dicha cavidad para incrementar la cantidad de hueso y poder colocar los implantes sin problema. Es un procedimiento efectivo y predecible. Según la cantidad de hueso remanente que haya se podrán colocar los implantes en la misma cirugía o habrá que esperar varios meses.

En el maxilar superior es muy frecuente tener que engrosar la encía en la región donde se va ha colocado el implante mediante un injerto de tejido blando (injerto de tejido conectivo), que se toma con anestesia local del paladar o de la región del cordal maxilar (“muela del juicio”). La utilización de injertos conectivos permite conseguir un mejor resultado estético de la prótesis, y ayuda a mantener el resultado estable con el paso de los años, disminuyendo las posibilidades de que se produzcan retracciones en la encía.

OTROS TRATAMIENTOS

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